Las plataformas gratuitas bloquean transmisiones por derechos de autor — incluso cuando la obra es tuya. Y lo que no bloquean, lo entierran: tu trabajo se pierde en la inmensidad de YouTube. Town funciona como televisión, con la comodidad de una aplicación: los derechos se pagan antes de emitir y tu contenido tiene horario propio.
Toma dos minutos · sin costo para el creador · tu contenido sigue siendo tuyo
Un detector automático escucha tu canción y la marca. No sabe que el autor eres tú. La transmisión cae en vivo, frente a la gente que llegó a verte. Reclamas después, cuando el evento ya terminó y el momento no vuelve.
Subes tu documental, tu partido o tu concierto y queda compitiendo con millones de videos publicados ese mismo día. Sin el algoritmo a favor, no es que te vean poco: es que no existes.
Terminó el evento y se apagó todo. No hay nada antes, no hay nada después. Cada transmisión vuelve a empezar de cero, juntando el mismo público una y otra vez.
Un depósito de videos te deja subir lo que quieras y luego te abandona a la suerte del algoritmo. Un canal hace lo contrario: revisa, rotula, programa un horario y sostiene una parrilla continua para que siempre haya alguien mirando. Eso es exactamente lo que hacemos con tu contenido: se ve como televisión, pero con la comodidad de una aplicación.
En vivo desde tu propio equipo — vMix, OBS o el encoder que uses — o subes el archivo ya grabado. Documental, concierto, partido, programa: en vivo y grabado, los dos entran.
Verificamos contigo los derechos antes de emitir, le ponemos la gráfica del canal y le asignamos un horario fijo en la parrilla. Tu contenido deja de ser un video suelto y pasa a ser un programa.
Sale al aire por la RED Town, con servidores espejo en cinco ciudades de Chile. Se ve en el sitio y en las aplicaciones Android y Android TV, sin que nadie pague por mirarte.
Town tiene acuerdo con la sociedad de gestión de derechos de autor en Chile: cada emisión declara y paga lo que corresponde, como lo hace cualquier canal de televisión desde siempre.
Esa es la diferencia real. Las plataformas gratuitas no pagan por ti, así que se protegen cortando cualquier cosa que suene parecida a algo registrado. Nosotros pagamos, y por eso podemos dejar tu transmisión al aire. No es que aquí valga todo: es que el problema se resuelve antes de emitir, conversando contigo, y no con un corte en medio de tu show.
La continuidad es el ABC del negocio televisivo, y es justo lo que ninguna plataforma de videos te ofrece. En una parrilla continua, el que entró a ver tu concierto se queda con lo que viene después. Y el público del programa anterior llega a lo tuyo sin que tú hayas hecho nada.
Ese es el trato silencioso entre todos los creadores del canal: cada uno aporta su audiencia y todos reciben la de los demás. Solo funciona si hay señal las 24 horas. Por eso estamos armando la parrilla ahora, y por eso los primeros en entrar tienen los mejores horarios.
Town ya estuvo al aire, con programas, conductores y horarios. La red, los servidores y las aplicaciones existen y son nuestras. Lo que estamos rearmando es la parrilla — y esa es la parte donde entras tú.
Town nació para cineastas, documentalistas, periodistas y amantes del contenido alternativo — más el deporte amateur y los eventos en vivo que ningún canal transmite. No pedimos que seas famoso ni que traigas una audiencia hecha. Pedimos que el contenido sea tuyo y que esté bien hecho.
Sin suscripción, sin registro, sin pagar por evento y sin anuncios molestosos interrumpiéndolo todo. La barrera de entrada de tu audiencia es cero, que es exactamente lo que necesitas para crecer.
Tu contenido entra a la parrilla con horario propio y se emite a todo Chile, sin el peligro de ser censurado por motivos arbitrarios. No compite contra millones de videos ni depende de que un algoritmo decida mostrarte.
Cuando la audiencia del canal justifique avisadores, los ingresos publicitarios se reparten con quienes ponen el contenido. Lo decimos ahora, en pre-lanzamiento, para que no haya sorpresas después.
En esta etapa fundadora, no. Lo que estamos construyendo es la parrilla y la audiencia, y para eso necesitamos contenido bueno. Si más adelante ofrecemos servicios adicionales de producción, se conversan aparte y con precio claro.
No. El contenido sigue siendo tuyo. Town lo emite y lo programa; no se queda con la propiedad de tu obra ni te impide publicarla donde tú quieras.
Tu propio equipo de transmisión: vMix, OBS o cualquier encoder que entregue una señal estable. Nosotros te damos el punto de entrada y los parámetros. Si vas a mandar material grabado, basta con subir el archivo.
Se revisa antes de emitir. Como pagamos derechos de autor por lo que sale al aire, en la mayoría de los casos la música registrada no es un problema: es justamente lo que el acuerdo cubre. Si algo queda fuera, te lo decimos antes y buscamos la solución contigo.
Anuncios molestosos que interrumpen la emisión, no. Ese es justamente el defecto de las plataformas que conoces y no lo vamos a repetir. Cuando el canal tenga audiencia habrá avisadores, con formatos que respeten la transmisión, y esos ingresos se reparten con los creadores que ponen el contenido.
En el sitio de Town y en las aplicaciones Android y Android TV. La señal viaja por la RED Town, con servidores espejo en cinco ciudades de Chile para que la calidad no dependa de dónde esté conectado tu público.
Depende del contenido y de la revisión de derechos. Una vez que postulas, te contactamos para ver qué tienes, definir formato y horario, y coordinar la primera emisión.
Esta es la oportunidad de mostrar tu trabajo a todo Chile. Cuéntanos qué haces y qué quieres transmitir: te respondemos personalmente para definir formato y horario. Toma dos minutos.
El próximo evento que transmitas por una plataforma gratuita va a correr el mismo riesgo de siempre. Este toma dos minutos y no vuelve a correrlo.
Revisamos tu muestra y el tipo de contenido. Si algo no calza, te lo decimos derecho.
Definimos formato, duración, periodicidad y horario en la parrilla. También la parte de derechos.
Coordinamos la prueba técnica y la primera emisión. Desde ahí, tu programa tiene su lugar fijo.